El mundo del fútbol es un lugar en el que puedes estar arriba y a la mañana siguiente estas abajo. Al igual que en la vida todo puede cambiar de golpe y porrazo y eso es lo que le ocurrió a Victor Valdés. Una acción en el partido que le enfrentaba contra el Málaga en el Camp Nou hizo que se rompiera el ligamento cruzado de su rodilla derecha y se perdiera lo que restaba de temporada allá por marzo. Pero esa lesión no iba a truncar su temporada o los tres meses que quedaban de ella, sino algo más.
Valdés poco antes había anunciado que su carrera en el Barcelona había llegado a su fin, quería vivir nuevas experiencias en otra liga, quizá una liga menor. Muchos equipos le sondearon, en ese momento era uno de los mejores porteros del mundo, pero finalmente llegó a un acuerdo con el AS Mónaco de la liga francesa, un equipo con mucho dinero y un proyecto ilusionante que actualmente está en autodestrucción. Al acabar la temporada, el equipo del Principado le hizo un reconocimiento rutinario al portero catalán que según ellos no pasó y estos rompieron el contrato de Victor, lo que hizo que se quedara sin equipo en septiembre y sin posibilidad de fichar hasta el mercado invernal que acaba de finalizar.
Otra vez se le volvió a relacionar con equipos, incluso con alguno español como el Atlético de Madrid del Cholo Simeone. Finalmente el Manchester United de Louis Van Gaal le ofreció entrenar con ellos y viendo que poco a poco iba llegando a su estado óptimo firmó con ellos para lo que queda de esta temporada y una más.
Paradoja de la vida, el entrenador holandés fue el mismo que a principios de siglo, subió a Victor del segundo equipo del Barcelona al primero, y que puso de titular por delante de porteros contrastados de la época como Roberto Bonano o el fallecido Robert Enke. Tras esto tuvo una serie de problemas con el entrenador y de nuevo fue bajado al segundo equipo. Hecho que hizo que se produjeran problemas entre el portero y el mister. Como hemos mencionado antes, la vida da muchas vueltas, y años después, uno necesita al otro y viceversa, y si el holandés estuviera contento con lo que tiene, no hubiera fichado al español, necesitado de un equipo para volver a ser grande.
Valdés estaba ante el reto de su vida. Iba a ser el portero del Mundial de Brasil, y viendo su estado de forma antes de la selección y el estado de forma de Iker, igual si se notó su baja en la portería española. Victor ha vuelto, seguramente le toque esperar para volver a competir, ya que su compañero, David De Gea está en un estado de forma excepcional. Lo que está claro es que quien tuvo retuvo, y seguramente el guardamente pueda volver a demostrar quién era y si mantiene el nivel defender,la portería española la Eurocopa que viene en 2016 junto a su compañero De Gea e Iker Casillas. El destino le debe una.
Carlos López Zeledón


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