La pasada madrugada los Wizards de Washington vencieron 101-91 a los Knicks de Nueva York en lo que fue la decimotercera derrota consecutiva del equipo visitante, la peor racha de los 69 años de historia del equipo neoyorquino. Y es que con un balance en lo que va de temporada de (5-33) o lo que es lo mismo, 5 victorias únicamente, se han convertido en el peor equipo de la NBA, incluso más abajo que, para que nos entendamos, un equipo construido para perder como son los Philadelphia 76ers. Creados para perder porque en la liga americana de baloncesto existe una técnica conocida, y poco reconocida por los equipos, llamada "tanking". Este término se refiere a cuando los equipos de la NBA, no digamos que se dejan ganar porque por enicma de todo son profesionales, sino que no hacen mucho por sacar los partidos adelante, con un único propósito que es tener mayor probabilidad de sacar un buen puesto de "draft" la temporada siguiente. Es el consuelo que les queda a los peores equipos de cada año, cuanto peor quedas, más probabilidades de sacar el nº1 tienes. Tambíen te puede pasar como a los Cavaliers el año pasado, queno fueron el peor, te toca el número 1 y encima fichas a Lebron James, pero bueno no nos desviemos de nuestro tema principal, los Knicks.
El año comenzó con unos movimientos de mercado sorprendentes pero nada nuevo en las oficinas de la Gran Manzana. El ex-jugador y mano derecha de Phil Jackson, Derek Fisher, se hizo con los mandos de un equipo en reconstrucción pero con un proyecto ilusionante, esa ilusión que siempre refleja el "Maestro Zen" Jackson allá por donde pasa. Consiguieron la renovación de Carmelo Anthony por 5 años y más de 100 millones de dólares (no fueron difíciles las negociaciones) pero eso sí, Melo exigió un proyecto ganador, y nada más lejos de la realidad, ni daba muestras de ello en verano y ahora mucho menos.
La primera operación llevó al único baluarte defensivo del equipo, el gigantón Chandler más un ya casi ex-jugador Raymond Felton a Dallas a cambio del español José Manuel Calderón y Samuel Dalembert, un jugador que prometía mucho pero va pasando sin pena ni gloria por los equipos de la liga. A parte de estos movimientos llegaron el carismático Quincy Acy, más famoso por su barba que su juego, un buen jugador de rotación como es Jason Smith, el rookie Early y Wear y el desconocido Larkin. Esto más los Anthony, Stoudamire, Smith, Shumpert o Bargniani no prometían una temporada excelente, pero sí por lo menos estar luchando por estar entre los ocho primeros y entrar en play offs.
Pero la realidad es todo lo contrario, los Knicks se han convertido en un equipo que antes de empezar ya sabe que va a perder, y eso los aficionados del equipo lo vemos al principio de cada partido. Las estrellas ya no fuerzan por jugar e incluso el entrenador Fisher ofrece públicamente a su estrella tomarse un descanso hasta final de temporada. El quinteto titular del equipo está formado por la pareja de bases del famoso equipo español de ACB, Tau Cerámica de hace 10 años (Calderón - Prigioni), un Hardaway jr. que va a su bola, y dos jugadores que tenían de media como mucho 10 de los 48 minutos que dura un partido como son Smith y Acy. Todo ello está condicionado además por los ultimos movimientos que Phil ha realizado para, según él "liberar espacio salarial de cra al año que viene", como son las ventas de Shumpert y JR Smith a cambio de... nada, y el corte de Samuel Dalembert. Otro caso extraño, un caso de estudio por Iker Jiménez en Cuarto Milenio, el "extraño caso de Andrea Bargniani, jugador que tiene un contrato de más de 20 millones y que ni juega ni se le espera. Ha jugado 2 partidos en lo que va de temporada y cualquier uña rota le hace perderse otras 2 semanas de competición. Esta poca seriedad es el claro reflejo de que la temporada al equipo y a la institución entera no les interesa. Este verano se presenta movidito, o eso esperamos los aficionados, y ya empiezan a sonar nombres como Rondo, Gasol, o incluso un Lebron James si definitivamente acepta rescindir con Cavaliers, pero en esta temporada aún quedan 40 largos partidos para aficionados y jugadores. Por último y para acabar quiero hacer un llamamiento a todos los aficionados del baloncesto y jugadores en ocasiones como yo, y decirles que si aún seguís persiguiendo el sueño de jugar en la NBA, es este año y en los Knicks o nunca.
Carlos López Zeledón @Carlos_LZeledon
