¡Iker ha vuelto!, ¡Iker, Iker, Iker!, ¡El Santo!....etc. Todo esto es lo que llevamos leyendo ultimamente en las portadas de alguno de los periódicos deportivos más relevantes del país, en otros, aunque pare cinco penaltys y meta tres goles de falta directa saldría en una esquina de la portada bajo el waterpolo, pero lo cierto es que es una realidad. Hacía mucho tiempo que no escribía en el blog, desde el Mundial si no me equivoco, y me viene al pelo para volver a escribir, y creo que los acontecimientos actuales lo merecen. Iker Casillas, portero del Real Madrid, ha vuelto a recuperar un nivel espectacular, aunque amigos de la prensa intenten decir que está mejor que nunca, obviamente los que le hemos visto sabemos que no y eso desvaloriza el nivel increible de hace años y muy diferente al que nos venía mostrando los últimos dos años tanto en el Madrid como en la selección. Y basicamente esta subida de nivel se resume en un aumento de confianza, esa confianza que te proporciona el sentirte titular insidcutible, el volver a verte importante en un vestuario en el que habías pasado deportivamente a un absoluto segundo plano y en que esa pizca de suerte que es necesaria tener en la vida, y no menos en el deporte, te acompañe.
El portero ha pasado un infierno en sus últimos años como madridista, especulándose con todo tipo de suposiciones. Que si se iba a ir, idea que aun con su estado de forma se mantiene, que si era "El Topo", que si no se hablaba con nadie...etc etc. Segurmente la sucesión de acontecimientos que se han dado en el Real Madrid, la marcha de José Mourinho o el total respaldo que le mostró este verano el club con la venta de Diego López y la "apuesta" otra vez por el Capitán han sido claves en este resurgir de sus cenizas. Cenizas que se crearon tambíen a comienzos de este año, cuando empezó de manera titubeante la temporada, en la que se unieron fallos cometidos con fallos atribuidos de gente que habla de fútbol, que vive de ello, pero no sabe de fútbol. Esta tranquilidad que aporta esta situación repercute en todo el equipo e influye seguramente en el excelentísimo nivel de forma en el que está. Florentino no tiene que caer en viejos errores, los grandes jugadores, los jugadores insignia, las leyendas tienen que retirarse en el club de toda su vida, algo que se echa en falta en el equipo de la capital. Al igual que Puyol en el Barcelona, Toldo en el Inter, o al igual que lo harán Totti en la Roma, Gerrard en el Liverpool o Buffon en la Juventus, Casillas tiene que retirarse en el equipo cuando quiera y como quiera, ya que el es inteligente y prefiere irse por la puerta grande en el equipo de su vida, no como pasara con Don Raúl González años atrás.
Carlos López

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